2. Conviene hablar con el cónyuge y hacer que éste participe
   en el proceso de preparación.

3. Cuando llegue el día de la jubilación, debe aceptarse con
    entusiasmo. En caso contrario te amargarás la vida y
    afectarás también a las personas que te rodean.

4. Muchos años antes de la jubilación debes someterte a un
    plan de ahorros que te permita enfrentar las épocas difíciles
    que sobrevendrán durante el retiro.

5. Cuando te hayas retirado, no descuides tus revisiones
    médicas periódicas. Muchas veces el pensionado evita estos
    chequeos por temor a que le descubran alguna enfermedad.

6. Esfuérzate por mantenerte activo en la satisfacción de tus
    necesidades en forma autosuficiente. En la medida de tus
    posibilidades, evita depender de los demás.

7. Mantente en buena condición física practicando algún tipo
    de ejercicio, como puede ser caminar.

8. Aprende sobre nutrición, cuidando tu alimentación respecto
    a qué, cómo y cuándo comer.

9. Jamás te abandones ni descuides tu arreglo personal.
    Recuerda que lo más importante no es agregarle años a la
    vida, sino vida a los años.

10. No interfieras con el manejo de la casa. Evita que los
      demás tengan que cambiar su rutina sólo porque tu llegaste.

11. Ocupa tu tiempo en actividades creativas, iniciadas antes de
      dejar el trabajo formal de una empresa.

12. Organízate, dedica un tiempo a cada cosa y realiza cada
      cosa a su tiempo.

13. Atiende las áreas básicas de la vida, las cuales son: física,
      económica, sexual, familiar, social, laboral, cultural, mental,
      energética y espiritual.

14. Si el pensionarte depende de ti y todavía no has resuelto tu
      situación económica, no insistas en retirarte.